Especialidades Psicológicas

¿Qué es la depresión infantíl?

         

 

 Se define como un problema psicológico complejo cuyas características principales son un estado de ánimo irritable y falta de motivación,  y disminución de la conducta  adaptativa. Se caracteriza también por alteraciones del apetito, del sueño, de la actividad motora, cansancio, especialmente matutino, pobre concepto de uno mismo, baja autoestima, sentimientos de culpa, dificultades para pensar o concentrarse, indecisión, ideas de muerte y/o suicidio e intentos de suicidio. El trastorno repercute negativamente a nivel personal, familiar, escolar y social.

Para diagnosticarse depresión, deben presentarse 5 o más síntomas de un episodio depresivo mayor.


  • Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día. El niño con un estado de ánimo depresivo suele estar enfadado, acostumbra a responder con explosiones de genio o llanto frente a cosas sin importancia, e insulta y se pelea con facilidad. Ha de ser prácticamente constante como mínimo durante 14 días.
  • Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en actividades que resultaban agradables y motivadoras con anterioridad. Cuando un niño está deprimido, generalmente no quiere participar en juegos con los amigos porque ya no se lo pasa tan bien como antes y descuida sus aficiones.
  • Pérdida o aumento del peso, sin hacer régimen, o del apetito. El niño pierde el apetito y, en consecuencia, peso, o no consigue los aumentos de peso propios a su edad. En algunos casos se observa un aumento de apetito y de peso (aunque lo más habitual son los déficit).
  • Insomnio o hipersomnia. Las dificultades para conciliar y mantener el sueño, pueden surgir al principio, en mitad o al final de la noche. En ocasiones puede observarse un incremento en las horas de sueño, el niño duerme más de lo habitual (hipersomnia).
  • Agitación o enlentecimiento psicomotores. En la depresión agitada aumenta la actividad psicomotora. En la depresión enlentecida, el niño piensa, habla y se mueve a cámara lenta. En ocasiones permanece inmóvil mucho rato.
  • Fatiga o pérdida de energía casi cada día. Con frecuencia el niño o adolescente se siente cansado sin motivo aparente. Le cuesta llevar a cabo las tareas cotidianas.
  • Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados. El niño se valora de forma muy negativa. Considera que no sirve para nada y cualquier fallo sirve para reafirmar ese pensamiento.
  • Disminución de la capacidad para pensar y concentrarse, o indecisión. El niño o adolescente parece distraído o ausente. Tiene problemas para recordar y tomar decisiones.
  • Pensamientos recurrentes de muerte (no solo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.
 

CRITERIOS PARA EL EPISODIO DEPRESIVO MAYOR SEGÚN DMS IV

A. Presencia de cinco (o más) de los siguientes síntomas durante un período de 2 semanas, que representan un cambio respecto a la actividad previa; uno de los síntomas debe ser 1 estado de ánimo depresivo o 2 pérdida de interés o de la capacidad para el placer.
Nota: No se incluyen los síntomas que son claramente debidos a enfermedad médica o las ideas delirantes o alucinaciones no congruentes con el estado de ánimo.
 

  1. Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día según lo indica el propio sujeto (p. ej., se siente triste o vacío) o la observación realizada por otros (p. ej., llanto). En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable.
  2. Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día, casi cada día (según refiere el propio sujeto u observan los demás).
  3. Pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso (p. ej., un cambio de más del 5 % del peso corporal en 1 mes), o pérdida o aumento del apetito casi cada día. Nota: En niños hay que valorar el fracaso en lograr los aumentos de peso esperables.
  4. Insomnio o hipersomnia casi cada día.
  5. agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día (observable por los demás, no meras sensaciones de inquietud o de estar enlentecido).
  6. Fatiga o pérdida de energía casi cada día.
  7. Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados (que pueden ser delirantes) casi cada día (no los simples auto-reproches o culpabilidad por el hecho de estar enfermo).
  8. Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una atribución subjetiva o una observación ajena).
  9. Pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.


B. Los síntomas no cumplen los criterios para un episodio mixto.

C. Los síntomas provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

D. Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) o una enfermedad médica (p. ej., hipotiroidismo).

E. Los síntomas no se explican mejor por la presencia de un duelo (p. ej., después de la pérdida de un ser querido), los síntomas persisten durante más de 2 meses o se caracterizan por una acusada incapacidad funcional, preocupaciones mórbidas de inutilidad, ideación suicida, síntomas psicóticos o enlentecimiento psicomotor.

TRATAMIENTO

En cuanto al tratamiento, el objetivo principal es resolver los síntomas depresivos, especialmente cuando la patología aparece a temprana edad, a fin de evitar la aparición de otros estados de ánimo a lo largo del tiempo, reducir las consecuencias a largo plazo sobre la vida social y profesional, y evitar las secuelas graves como fracaso académico, drogadicción y suicidio.

 

 

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